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BLOG DE VOCES 3

jueves, 17 de febrero de 2011

Historias de televidentes…

Antes, durante y después del tercer ciclo de Voces Anónimas muchos televidentes nos han enviado sus historias por correo. Vamos a ir compartiendo algunas de ellas, y pronto habrá un concurso donde la gente podrá votar por la mejor historia. La historia más votada será premiada.

 

Pueden seguir mandando sus historias a: voces_anonimas@hotmail.com

 

-> A continuación les dejamos dos historias, la primera enviada por Stefani Ramos y la segunda por  Sharen Barzelli.

 

1- Mensaje del más allá - Stefani.R

Soy Stefani Ramos y les escribo para compartir mi historia.

Todo comenzó un domingo de invierno, a las diez de la noche aproximadamente. Estaba jugando con mi mamá, mi papá y mi hermana, a un juego de caja, en la cama de mis papás. Entre risas y entretenimiento, en un momento se cortó la luz. Mi papá salió, para ver si en el resto del barrio también había pasado lo mismo. Cuando volvió, todo mojado por la lluvia,  confirmó que había luz afuera, incluso llamó al vecino y él también tenía.

No le prestamos mucha atención a lo sucedido, prendimos velas y seguimos jugando. Cuando terminamos la partida, comenzamos a comentar el libro Voces Anónimas 1. Mi hermanita se asustó un poco, cuando yo leí algunas historias.

En el momento en que finalicé el relato, me llegó al celular un mensaje de texto. Cuando lo miré me sorprendí: estaba en blanco y el emisor parecía ser un número infinito; en el celular aparecían varios dígitos y tres puntos suspensivos, indicando que seguía. Al principio, pensé que tal vez fuera de otro país, pero, al ver la hora y fecha en que fue enviado, se me erizó la piel… juro que me pasa hasta el día de hoy, al recordarlo. La fecha del mensaje era 31 de diciembre del año 1874.


Me asusté muchísimo, pero, de todas formas, decidí llamar a ese número. Cuando dio tono, atendió un contestador y la voz, que parecía de una anciana, decía:


- Se ha comunicado con el consultorio del doctor…. (no recuerdo el nombre), deje su mensaje por favor.


Al oírlo, corté.


Todavía no sabemos bien qué pasó esa noche, pero que me asusté, me asusté.

 

2- Buscando a Rufina - Sharen.B

Mi nombre es Sharen Barzelli y vivo en el barrio Buceo. En primer lugar, quiero felicitarlos por el nuevo ciclo de Voces Anónimas y el tercer libro. Me gustaría también contarles esta historia, que me sucedió hace poco tiempo, luego de ver el episodio acerca de Rufina Cambaceres. Nunca me animé a contárselo a nadie, excepto a mis padres, ya que entiendo que mucha gente podría pensar que no es cierto, que lo estoy inventando, lo imaginé o, sencillamente, que estoy loca. Lo cierto es que, desde ese momento, veo con otros ojos cada relato que aparece en su programa.


Después de ver el programa, y aunque era ya un poco tarde para estar levantada, se me ocurrió buscar en Google imágenes de Rufina, para ver si en realidad guardaba algún parecido con su escultura. Encontré una, del tipo de fotografías-retrato antiguas, que me llamó la atención y decidí clickear para poder verla con mayor detalle. Hasta ese momento, nada parecía extraño. Llamé a mi hermana, que estaba en la cocina, para que pudiera ver la foto conmigo. Recuerdo que las dos dijimos que no era exactamente igual, pero que sí tenía muchas semejanzas con la escultura.


Decidí luego ir hacia atrás en la búsqueda, para poder ver alguna otra imagen, pero el sistema se trancó y no me lo permitió… allí seguía su foto, como si estuviese mirándonos. Lo intenté una y otra vez, pero fue en vano. En ese momento, no pensé que fuese algo raro, si bien no acostumbraba tener estos problemas, supuse que sería algún tipo de fallo en la conexión a Internet o en la computadora. Finalmente, en vez de intentar ir hacia atrás una última vez, opté por cerrar la ventana del explorador y volver al Escritorio.


Con mi hermana nos dijimos: "Qué raro. Estará muy congestionada Internet a estas horas".
Como la curiosidad por Rufina aún era fuerte, abrí Google nuevamente y, cuando únicamente había alcanzado a teclear “Rufi...”, se apagó por completo la computadora. Me refiero a todo el equipo: el monitor, la torre, todo. A continuación, como por arte de magia, se encendió nuevamente, volviendo a Windows y al Escritorio, pero quedando todos los íconos desordenados.


Esto nos pareció muy extraño y nos asustó bastante, porque no es algo que pase frecuentemente en nuestra computadora. Hubo además otro detalle, que aumentó nuestro nerviosismo. El disco duro se encuentra fraccionado, de modo que se comparte entre Windows y Linux, por lo tanto, cada vez que se enciende o reinicia la computadora, aparecen las dos opciones para elegir uno u otro sistema operativo. En caso de no seleccionar ninguno, pasados diez segundos inicia Linux. Lo singular e impactante es que, en este caso, se encendió apareciendo Windows.

Nunca más me animé, ni tuve ganas de buscar nada sobre Rufina, ni siquiera me gusta mucho pronunciar su nombre. Mi hermana optó por olvidarlo y no hablar de ello.


Cuando se lo conté a mi madre, que es una persona que no cree en nada sobrenatural, ella me dijo que no es bueno interrumpir el descanso de los muertos y que lo que me pasó fue una advertencia, una señal de que no debo inmiscuirme en determinados asuntos. Yo no sé si será así, lo único que sé es que no soy del tipo de persona que “se hace la cabeza” con estos temas o piensa que todo lo que pasa es causado por fantasmas, intento ser racional. Sin embargo, esto me pareció inexplicable y puedo dar fe de lo que dice la consigna de este ciclo de Voces Anónimas: "quedarás marcado".

2 comentarios:

roberto dijo...

QUE BUENO SEGUIREMOS ESPERANDO LOS EMOCIONANTES RELATOS QUE SEMANA A SEMANA MIRABAMOS EN FAMILIA. LAS HISTORIAS QUE NOS PONIAN LOS PELOS DE PUNTA...

florencia dijo...

Que bueno que empiece voces anónimas 4!!! los felicito!!!