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BLOG DE VOCES 3

martes, 26 de abril de 2011

Nueva historia,“La Bisabuela”!!!

>> Pueden enviar sus historias, fotografías o videos sorprendentes a voces_anonimas@hotmail.com y participar en el concurso (ver más).

 

A continuación les presentamos una historia impactante enviada por un seguidor de Voces Anónimas…

 

2- “La bisabuela” – Diego.A

¡Hola! Les quiero contar una historia que me pasó hace ya unos tres años, más o menos, y que marcó mi vida, y mi manera de ver el mundo que nos rodea.

Primero que nada, me voy a presentar; mi nombre es Diego, actualmente tengo 18 años, y cuando sucedió esta historia tenía 15 años.

Era un día de otoño como cualquier otro, apenas soleado, y un poco fresco. Observaba por el vidrio de la puerta de mi salón de clase, y podía ver a algunos alumnos de otros años corriendo por el patio. Les envidiaba realmente, ellos disfrutando de sus horas libres, y yo seguía allí encerrado, soportando la voz monótona de la profesora de Filosofía. No sabía ni lo que estaba diciendo, pues, mi atención se centraba simplemente en el patio, viendo como las hojas de los árboles eran suavemente mecidas por el viento.

De pronto, de la nada, como si hubiera aparecido de golpe, la figura de una mujer se dibujó del otro lado de la puerta. Me estremecí, ya que no la había visto antes; y más todavía, cuando me di cuenta que no dejaba de observarme. Inmediatamente miré para mis costados, intentando buscar alguna respuesta en mis compañeros, pero me decepcioné al ver que ninguno de ellos estaba mirando el vidrio. Volví mi mirada a la puerta, y allí seguía. Era una mujer anciana, bastante avanzada en edad, y muy demacrada. Tenía pelo blanco, el cual le caía por ambos lados de la cabeza; la cara muy arrugada, denotando una expresión muy seria, y hasta siniestra; y estaba vestida con una especie de camisón también blanco. No entendía como nadie la veía, estaba parada allí, justo en el medio del pasillo. Pero, unos segundos más tarde, pasó algo que terminó de asustarme. En un momento, apareció la adscripta, caminando por el pasillo, dirigiéndose a su adscripción (la cual quedaba al lado de mi salón), pasando sobre la extraña mujer, y traspasándola como si de niebla se tratara. Y desapareció.

Me quedé mirando al frente, con la vista perdida unos instantes, hasta que una de mis amigas me preguntó qué me pasaba. No supe que contestar, porque, ¿le decía lo que me acababa de pasar? ¿O era preferible callármelo? Después de todo, lo más probable es que haya sido mi imaginación. Aunque tenía mis dudas.

Cabe aclarar, que ese año fue la gran entrada de mis amigos y la mía propia en el mundo del esoterismo. Y no me parecía extraño que lo acababa de ver fuera algún alma en pena. Pero, ¿por qué se aparecería en ese momento? Y, ¿por qué me quedó mirando fijo de esa manera?

Al final, decidí contarle a mis amigos lo que me había sucedido. Todos me creyeron, es más, hasta algunos se asustaron. Pero decidimos dejarlo como un secreto entre nosotros.

La parte realmente chocante sucedió al otro día. Yo estaba en mi casa, bueno, en mi apartamento más bien, y había ido a ver a mi abuela materna que vive unos apartamentos más al fondo que el mío. Conversando sobre el día anterior, y sobre cosas irrelevantes, no sé cómo se coló en nuestra conversación su madre, es decir mi bisabuela. Mi abuela me contó cosas de su vida desconocidas para mí. Ella, había fallecido hace muchísimo tiempo de cáncer, y fueron dos años de mucho sufrimiento para ella. Había sido una gran persona, siempre amable y optimista sobre todo, incluso sobre su propia enfermedad. Tanto fue así, que una vez fallecida, ella se transformó en una especie de santa para mi abuela. Ella siempre le rezaba y le pedía que me cuidara a mí y a mis primos. Fue en ese momento, cuando me surgió una duda. Le pregunté si mi bisabuela tenía el pelo blanco, a lo que ella me contestó que sí, pero solo en la parte terminal de su vida. Para verlo mejor, buscó una foto que tenía guardada, de unos días antes de que se produjera su muerte. Cuando me la mostró, quedé anonadado: allí, en esa fotografía de hacía mucho tiempo atrás, sentada en un sillón, se hallaba una mujer de cabellos blancos y un camisón del mismo color, mirando fijamente a la cámara. Mi abuela, al notar mi cara de sorpresa, me preguntó qué me pasaba. Le conté toda la historia, todo lo que me había pasado el día anterior en el liceo, y cómo pude ver a aquella extraña mujer que me vigilaba parada en la puerta de mi salón. Ella agachó la mirada, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.

"Era ella". Me dijo sonriente. "Lo que pasa es que le pedí por favor que te protegiera, que te cuidara mucho, y que no deje que nada malo te pase". En esa época, yo estaba pasando por un mal momento con mi salud. Me habían encontrado hipertensión arterial, y unos días antes había sufrido una serie de desvanecimientos. Al parecer, mi abuela había rezado por mi salud; le pidió a su tan preciada madre que cuidara mi existencia, y ésta, lo hizo, pues, el día anterior no me estaba vigilando, solamente estaba asegurándose de que si bisnieto esté bien.

Desde ya, muchas gracias por compartir tres temporadas con nosotros, y ahora veremos como estará la cuarta, que presiento va a ser igual o mejor que las anteriores....Muchas felicidades por el programa.

3 comentarios:

pegasus1080 dijo...

yo vi algo de eso de niño pero no me gustaría ver ningún fantasma sin importar que sea pariente

Marcela dijo...

una historia muy bonita

minte dijo...

conmovedora